Ciberdelincuentes: Más de 100 detenidos en Canarias en una macro operación policial

“Golpe policial a la mafia italiana con la detención de 106 personas por blanquear más de 10.000.000 € procedentes de estafas informáticas”. Con estas palabras Policía Nacional daba a conocer a través de su cuenta de Twitter, la que hasta ahora es la mayor operación policial contra el cibercrimen en Canarias. Estas estafas están vinculadas con clanes mafiosos italianos. Cinco de los detenidos se encargaban de preparar las operaciones fraudulentas por Internet.

El grupo criminal se dedicaba principalmente a balnquear dinero procedente de ciberataques realizados contra objetivos ubicados en Italia y Alemania. La banda contaba con mulas -vecinos de la isla- que usaban únicamente para abrir cuentas bancarias por Internet con el objetivo de ocultar su verdadera identidad.

Las mulas son individuos reclutados por una persona o grupo para actuar como intermediarios en el lavado de dinero. Reciben en su cuenta fondos obtenidos de manera ilegal y los transfieren a otras, cobrando una suma de dinero por cada operación. Incluso si la mula no es consciente de la comisión, puede enfrentarse a responsabilidades legales.

Una vez el dinero estaba en las cuentas, los criminales procedían a:

  • Extraerlo en cajeros.
  • Invertirlo en criptomonedas.
  • Enviarlo a otros países donde lo recibían otros miembros de la mafia.

Las autoridades resaltan la transformación digital de las actividades delictivas de la mafia, así como la calidad de los ciberataques: mensajes coherentes, enlaces aparentemente legítimos y páginas de bancos bien copiadas.

“Esto no lo ha hecho cualquiera, estaba hecho con esmero”; afirma Beatriz Gómez Hermosilla, inspectora y jefa del grupo de Fraude empresarial de la Unidad Central de Ciberdelincuencia. El nivel de sofisticación de la banda hizo prolongar la detención de los delincuentes.

Desde junio de 2020, el grupo criminal habría logrado blanquear 10 millones de euros en estafas informáticas. Al momento de la detención, también se descubrió que la banda tenía una amplia lista de futuros objetivos de nacionalidad españñola.

La operación pone de manifiesto un tipo de delito informático más común que sigue consiguiendo beneficios con un relativo poco esfuerzo: el phishing, que intenta que una víctima ponga en manos del atacante sus datos personales. En este caso, datos bancarios. Además de phishing, los cibercriminales que se asentaban en Tenerife empleaban moduladores de voz para ejecutar ataques de vishing, es decir, suplantar la identidad de un tercero a través de una llamada telefónica.

 

Publicado
octubre 28, 2021

Autor: Matias Ortega